Algunos efectos adversos de la vacuna contra el coronavirus se deben a la ansiedad por las inyecciones

Un estudio en centros de inmunización de cinco estados determina que algunos efectos secundarios tras inmunizarse contra el coronavirus responden a un efecto estudiado durante décadas: “Estas personas no están locas”, dice una experta.

Algunos efectos adversos de la vacuna contra el coronavirus se deben a la ansiedad por las inyecciones
. (Source: Governor Tom Wolf / CC BY 2.0)

(AP) - Fue la ansiedad y no un problema con las vacunas lo que provocó las reacciones adversas en decenas de personas en centros de inmunización contra el coronavirus en cinco estados, según concluyeron las autoridades sanitarias.

Los expertos afirman que las incidencias detalladas este viernes por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) son un ejemplo de un fenómeno que se ha registrado durante décadas con diferentes vacunas. Básicamente, algunas personas se asustan tanto con las inyecciones que su ansiedad estimula una reacción física.

“Sabíamos que íbamos a ver esto” a medida que se iban creando centros de vacunación masiva de COVID-19 en todo el mundo, dijo Noni MacDonald, investigadora canadiense que ha estudiado incidentes similares.

Los CDC indicaron que los informes se recibieron durante tres días, del 7 al 9 de abril, en centros de vacunación de California, Colorado, Georgia, Iowa y Carolina del Norte. La investigación se basó en entrevistas e informes del personal de las clínicas.

Muchas de las 64 personas afectadas se desmayaron o dijeron estar mareadas. Algunos tuvieron náuseas o vómitos, y unos pocos tuvieron el corazón acelerado, dolor en el pecho u otros síntomas. Ninguno se enfermó gravemente.Todos recibieron la vacuna de Johnson & Johnson.

Cuatro de los cinco centros de vacunación cerraron temporalmente mientras las autoridades investigaban lo que estaba sucediendo. Posteriormente dijeron que no tenían motivos para sospechar que hubiera un problema con la vacuna.

De las tres vacunas contra el COVID-19 autorizadas en Estados Unidos, sólo la de Johnson & Johnson requiere de una sola dosis. Esto probablemente la hace más atractiva para las personas que se ponen nerviosas con las inyecciones, y podría hacerlas “más predispuestas a eventos relacionados con la ansiedad”, según el informe de los CDC.

Algunos de los centros anunciaban que administraban las vacunas de Johnson & Johnson, señaló Tom Shimabukuro, que dirige el trabajo de supervisión de seguridad de la vacuna contra el COVID-19 de los CDC y es uno de los autores del estudio.

Los CDC descubrieron que alrededor de una cuarta parte de las personas que informaron de los efectos secundarios habían tenido incidentes similares después de vacunas anteriores.

Las reacciones posteriores a la vacunación difieren de un tipo de efecto secundario muy raro que llevó a suspender la administración de la vacuna de Johnson & Johnson. Al menos 17 personas que recibieron esta vacuna han desarrollado un tipo poco común de coágulo de sangre que se desarrolló en lugares inusuales, como las venas que mandan la sangre del cerebro, junto con niveles anormalmente bajos de las plaquetas que forman los coágulos.

Otros tipos de efectos secundarios de las vacunas contra el coronavirus no son inusuales. Otro informe de los CDC publicado el viernes, examinó los efectos secundarios notificados por más de 300,000 receptores de la vacuna de Johnson & Johnson. Más de la mitad afirmó haber experimentado dolor en el brazo, fatiga o dolor de cabeza. Un tercio declaró tener fiebre o escalofríos, y aproximadamente una quinta parte dijo tener náuseas.

Sin embargo, se cree que los incidentes en esos cinco centros de vacunación están relacionadas con el estrés.

MacDonald, profesora de pediatría en la Universidad de Dalhousie, en Nueva Escocia, dijo que los estudios han indicado que entre el 10% y el 15% de los adultos tienen miedo a las inyecciones.

Muchas de las personas que experimentan síntomas relacionados con el estrés son más jóvenes, y los grupos anteriores de otras vacunas han afectado a estudiantes. Algunos hiperventilan, otros experimentan náuseas, otros informan dolores de cabeza. Y algunos tienen lo que a primera vista parece ser síntomas neurológicos más graves, dijo.

Uno de los grupos que revisó MacDonald involucró a 14 reservistas militares que desarrollaron síntomas después de vacunarse contra la gripe en 2009. El primero fue un hombre de 23 años que un día después informó debilidad progresiva en brazos y piernas, pero se recuperó por completo.

“Todo el mundo piensa que son las jóvenes adolescentes” las que experimentan esto, dijo MacDonald, pero “no es así”.

Puede empezar con un desmayo de una persona que puede desencadenar una reacción en cadena de síntomas en las personas ansiosas que ven o escuchan a esa primera persona. Hoy en día, las personas también reaccionan a cosas que leen o ven en publicaciones de la red social Facebook o en otros sitios.

Algunos médicos se han referido al fenómeno como una forma de histeria colectiva, pero MacDonald rechazó el término: “Estas personas no están locas”, sino que experimentan respuestas físicas reales al estrés psicológico.