Ola de casos de acoso sexual provoca revisión de normas en el Congreso

Publicado: 24 oct 2026, 14:52 GMT-5|Actualizado: hace 3 horas

WASHINGTON (AP) — Cuando la representante Kat Cammack empezó a trabajar esta primavera en un grupo especial para combatir la mala conducta sexual en el Capitolio, la republicana de Florida pronto recibió mensajes de exintegrantes del personal que querían compartir sus historias.

“Salieron de la nada”, manifestó, y habían permanecido en silencio porque estaba bien establecido que dar un paso al frente sería el fin de una carrera por la que habían trabajado tan duro.

“Esas fueron algunas de las conversaciones más difíciles”, señaló Cammack. “Y las historias eran desgarradoras”.

El aumento ocurrido este año en las investigaciones del Comité de Ética de la Cámara de Representantes relacionadas con mala conducta sexual llevó a los líderes del Congreso a crear un grupo de trabajo encabezado por Cammack y la representante demócrata de Nuevo México Teresa Leger Fernandez. Lo que han encontrado es inquietante, señaló Cammack.

Las víctimas no tienen claro adónde pueden acudir para pedir ayuda. No confían en que haya consecuencias para el agresor. Y los requisitos actuales para denunciar el acoso pueden jugar en su contra, como un plazo de 180 días para presentar una reclamación después de una presunta infracción.

“Es un desastre”, afirmó Cammack. “Todo el sistema en el Capitolio está realmente diseñado para generar un efecto disuasorio en las víctimas”.

Se espera que el grupo de trabajo publique recomendaciones de cambios después de las elecciones del 3 de noviembre, con el objetivo de actuar antes de que termine el año.

Una avalancha de casos de ética llevó a este momento

En un Congreso que, en términos generales, ha tenido problemas este año para hacer algo más que mantener en funcionamiento al gobierno federal, el Comité de Ética de la Cámara de Representantes ha quedado atrapado en medio de algunas de las historias más importantes que han salido de Washington.

Tres legisladores renunciaron este año en lugar de enfrentar la posibilidad de una votación de expulsión. Dos de esos casos se relacionan con una presunta mala conducta sexual. Otro miembro fue censurado por sus interacciones con dos asistentes mujeres de su personal. Otras investigaciones siguen en curso.

Esas historias surgieron en un momento en que el Congreso enfrentaba la indignación pública por la forma en que el gobierno manejó el caso de Jeffrey Epstein. En los meses anteriores, integrantes del Caucus de Mujeres Demócratas habían sostenido múltiples reuniones en el Departamento de Justicia con sobrevivientes que presionaban para que se publicaran los archivos relacionados con el magnate.

En abril, el Comité de Ética inició una investigación para determinar si el entonces representante demócrata de California, Eric Swalwell, incurrió en mala conducta sexual hacia una empleada que trabajaba bajo su supervisión. Swalwell renunciaría poco después, mientras varios de sus colegas pedían su expulsión.

De manera similar, el representante republicano de Texas, Tony Gonzales, renunció mientras el comité investigaba si había incurrido en mala conducta sexual hacia una empleada de su oficina. Gonzales había reconocido una relación extramarital con una integrante del personal que posteriormente murió por suicidio.

Más recientemente, el comité recomendó la censura del representante republicano de Carolina del Norte, Chuck Edwards, tras una investigación donde se concluyó que incurrió en una conducta persistente, poco profesional e inapropiada hacia dos jóvenes empleadas de su oficina. La Cámara respaldó la recomendación con una votación de 413 sufragios a favor y 2 en contra.

El representante demócrata de California, Jimmy Gomez, también es objeto de una investigación del comité por la posibilidad de que haya incurrido en mala conducta sexual con una integrante del personal de la Cámara. Gomez dijo que cooperaría con la investigación, pero también subrayó que sus acciones fueron de carácter consensuado y no violaron la ley ni las normas de ética de la Cámara. También pidió disculpas a su familia y a sus electores.

El comité también investiga si el representante republicano de Florida, Cory Mills, incurrió en mala conducta sexual o violencia en el noviazgo, entre otras acusaciones. Mills ha negado las acusaciones y recientemente perdió una primaria republicana.

Las legisladoras se sintieron llamadas a actuar

Cammack dijo que, a medida que empezaban a salir a la luz historias sobre algunos de los casos ante el comité, ella y sus colegas comenzaron a hablar sobre lo que podían hacer para “limpiar la Cámara”. Se acercó al presidente de la Cámara, Mike Johnson, representante republicano de Luisiana, para pedirle que se sumara.

La respuesta de Johnson, según relató, fue: “Bien, es un buen momento, porque iba a ir contigo y pedirte que asumieras este esfuerzo”.

Leger Fernandez también conversaba con los líderes demócratas sobre la creación de reformas cuando Cammack se comunicó con ella para trabajar juntas.

“Lo bueno es que, en ambos lados del espectro político, el Caucus de Mujeres Demócratas y el Caucus de Mujeres Republicanas afirmaban que se necesitan cambios estructurales. Tenemos que trabajar juntas”, señaló Leger Fernandez.

El grupo de trabajo comenzó con sesiones de escucha en las que participaron legisladores y miembros del personal. También consultaron a personas de las fuerzas armadas, del mundo corporativo estadounidense y de grupos de defensa de víctimas para recibir orientación sobre mejores prácticas. En julio, Cammack y Leger Fernandez realizaron una reunión con el personal en una sala llena.

Se han propuesto varias ideas de reforma

El Congreso ya ha intentado abordar antes el tema del acoso sexual.

En 2018 aprobó una ley que, entre otras cosas, exige que los legisladores reembolsen al Departamento del Tesoro los pagos y acuerdos relacionados con casos de acoso sexual. También dispone que el personal tenga acceso a un defensor dedicado que pueda guiarlo durante el proceso de presentar una reclamación ante la Oficina de Derechos Laborales del Congreso.

Algunas recomendaciones del grupo de trabajo implicarán cambiar las normas de la Cámara. Ya está prohibido que los legisladores mantengan relaciones sexuales con integrantes de su propio personal o del personal de sus comités. Pero el grupo de trabajo quiere ampliar la prohibición para incluir a todo el personal del Congreso.

“Si lo que buscas es impulsar tu vida amorosa en el Capitolio, estás ahí por la razón equivocada, en mi opinión”, sostuvo Cammack, quien trabajó durante varios años como asistente en el Congreso antes de ganar una elección para la Cámara.

El grupo de trabajo también busca simplificar el sistema de denuncias para que el personal pueda reportar el acoso. Muchas personas, sencillamente, no saben dónde acudir con una queja.

“Yo lo califico como una línea 911 para el acoso sexual, para que puedas hacer una sola llamada y averiguar cuáles podrían ser todas las opciones para alguien”, explicó Leger Fernandez.

Otro cambio podría consistir en dar a las presuntas víctimas más tiempo para presentar una queja. La Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo, que hace cumplir las leyes contra la discriminación, también aplica un plazo de 180 días para presentar una queja, pero este puede ampliarse a 300 días en casos cubiertos por una ley estatal o local contra la discriminación.

Aumentar el plazo para presentar una queja sería una actualización de la Ley de Responsabilidad del Congreso, que exige que el organismo cumpla muchas de las mismas leyes laborales que se aplican al sector privado. Actualizar la ley vigente también requeriría el visto bueno del Senado, lo que complica las perspectivas.

El grupo de trabajo también analiza cómo aumentar la rendición de cuentas de los legisladores y de los miembros de alto rango de su personal que incurran en acoso.

“El hecho de que aún tratemos de insistir en que no está bien abusar sexualmente o acosar a las mujeres en 2026 es indignante y, si eres mujer, es increíblemente frustrante y triste”, declaró Leger Fernandez.